Locuras de Carnaval
Locuras de Carnaval LA VUELTA DEL BAILE
ELVIRA MEDRANO, el doctor Moran, Isasi y el médico Bermejo habÃan ido a la ComisarÃa con un guardia a prestar declaración y a explicar cómo se habÃa verificado el robo del collar de la cómica.
Morán, que conocÃa a medio mundo, era amigo del comisario y le recomendó el asunto y le pidió que no le diera publicidad.
—¿Y no sospechan ustedes de nadie? —preguntó el jefe de PolicÃa.
Bermejo, el médico militar, que era, sin duda, observador, se habÃa fijado en aquel tipo delgado con cara de fuina que llamó la atención de Dorronsoro en el colmado de la calle de Arlabán y a la entrada del baile y lo describió con cuatro trazos.
—¿Un hombre delgado, de unos treinta o treinta y cinco años, flaco, moreno, con los ojos vivos y una cara de malicia como de rata?
—SÃ.
—¿Se fijó usted en que tenÃa un brazo como paralizado?
—SÃ; me parece que sÃ.
—Es el Estudiante. Le echaremos mano. Lo malo es que ya habrá empeñado el collar.
