Los caprichos de la suerte
Los caprichos de la suerte BRUTALIDADES
—¿CREE USTED —preguntó la francesa, dirigiéndose a Elorrio— que después de esta guerra podrá renacer el optimismo en España?
—Será difÃcil —contestó el interrogado—. Estas gentes se reprochan unos a otros su tendencia materialista, pero la realidad es que tanto una teorÃa como la otra son exclusivamente materialistas.
—Es cierto —añadió Evans—. Además hay que tener en cuenta que las naciones actualmente están pobres y ahora no se enriquecerán después de sus conflictos bélicos. Odio y miseria mala mezcla.
—No se puede considerar el comunismo —dijo Abel— como una teorÃa demonÃaca. Se ve que tiene una raÃz bÃblica. El cristianismo es casi comunista; es todo lo perfecto que se quiera en teorÃa, pero en la práctica no lo es, porque no se puede realizar.
—En Rusia —dijo Elorrio—, parece ser que han suprimido todos los leprosos. Cuando supriman los tuberculosos, los escrofulosos, los sifilÃticos y con ellos los escritores individualistas que se burlan de Karl Marx o de cualquier otro profeta mesiánico y judaico, entonces Stalin comenzará a edificar el verdadero paraÃso soviético. Y quizá en esa época habrá mucha gente que encuentre demasiado aburrido este planeta nuestro.
