Los caprichos de la suerte
Los caprichos de la suerte GLORIA Y JULIA
GLORIA Y JULIA eran mujeres jóvenes y casadas. La una de Madrid y la otra de Barcelona, vivían en el hotel del Palais Royal, pero no iban a tener más remedio que marcharse a un hotel más modesto. El marido de Julia había ido a América y esperaba establecerse allí y avisaría a su mujer para que se reuniera con él. Así lo había admitido al menos.
El marido de Gloria era un poco botarate. Reñía con su mujer y se pegaban los dos unas terribles palizas.
—Yo hubiera querido hacer de Céfiro con Gloria, pero ella no me acepta —le dijo una vez Elorrio a Julia.
—No entiendo.
—En la mitología, Céfiro es el amante de Gloria y de Gloria nace la primavera[6].
—Sabe usted mucho para nosotras.
Las dos mujeres de vida desordenada eran de buenos sentimientos, con mala suerte y perturbadas por la época de agitaciones y barbaridades. Se echaban diariamente las cartas y después consultaban un libro de cartomancia en busca de las respuestas que hubieran podido darle los naipes.
