Los caprichos de la suerte
Los caprichos de la suerte INCOMPATIBILIDADES
ABEL ESCALANTE era un conquistador, tenÃa fÃsico y también arte para interesar a las mujeres. Ganaba con facilidad su confianza, les interesaban sus historias y sus cuentos. Por ellas estaba dispuesto a todo.
Era difÃcil encontrar dos tipos tan antagónicos como Elorrio y Escalante. Elorrio, hasta cuando intentaba decir amabilidades, rozaba la sensibilidad de las personas. Pensaba halagar, en cambio Escalante todo lo convertÃa en elogios y en suavidades, hasta las acusaciones que en otro parecerÃan insultos y groserÃas.
Gloria, que oÃa a Escalante con mucho más gusto que a Elorrio, decÃa a veces a Julia refiriéndose al primero:
—Esos hombres pajariteros no me producen ningún entusiasmo.
Julia se rio mucho al oÃr la frase. Escalante tenÃa algo de pajaritero. Aunque ella no sabÃa qué querÃa decir eso.
—Entonces, ¿por qué no le quieres a Juanito? —preguntó Julia.
—Sà le quiero, pero él es demasiado serio para mÃ.
—¡También tú, pretendes el azúcar en punto!
—Además a mà no me gustan los hombres talentudos y serios.
—¿Asà que no te entiendes con Elorrio?
