Los pilotos de altura
Los pilotos de altura SAMBO Y KANKANI
CHIMISTA DETERMINÓ ARRIBAR a la isla de Annobón, distante de tierra ciento cuatro leguas, al sudoeste de Santo Tomé y de Fernando Poo[126]; la reconocimos por el pico de Mazofin.
En esta época, aunque la isla nominalmente pertenecía a España, el gobernador, el cura y el maestro, medio mestizos, hablaban un portugués chapurreado.
La idea de Chimista al arribar a la isla fue adquirir en ella fríjoles, una variedad de judía, y harina de boniato para tener víveres al regreso con los negros a Cuba.
Recalamos en la isla, y dimos fondo a milla y media de la ciudad. Acto continuo vinieron al costado las tres autoridades de la isla en una canoa.
Eran el gobernador, el cura y el maestro. El gobernador, mestizo de portugués y de india, llevaba sombrero de copa alta, pantalón viejo, negro, chaqueta azul y chaleco del mismo color, unas medias sucias con unos zapatancos enormes y una capa encarnada. El cura, también mestizo, llevaba un camisón de guinea azul, desde el pescuezo hasta los pies, y el maestro de escuela, mulato, vestía como el gobernador, aunque más zarrapastroso.