Los pilotos de altura
Los pilotos de altura En este momento el dueño se encontraba en la azotea, y vio los dos bultos en el arenal. Inmediatamente llamó a su criado, corrió a la playa y se acercó al cuerpo arrojado por el mar, y se encontró con un hombre magullado, desmayado, pero vivo.
Al comprobarlo el señor de Elguea llamó a otros criados; tomaron el cuerpo del hombre y lo llevaron entre varios al palacio. Allà le subieron a un cuarto, le desnudaron y le acostaron.
Se llamó al doctor Olagaray. El doctor reconoció en el joven erosiones y golpes sin gran importancia. Se le dejó descansar, y a los dos o tres dÃas el muchacho se encontraba bueno.
Este joven era un inglés; se llamaba Federico Temple. Iba, según dijo, de la India a Inglaterra cuando naufragó. Su padre, baronet y persona de importancia, poseÃa un antiguo castillo en el condado de Devon[28].
El joven Temple interesó mucho a cuantos vivÃan en Elguea. La familia del palacio habÃa quedado un tanto arrinconada en aquella casa, y la audacia y las aventuras del inglés les maravillaron. Los dos hijos de Elguea y la hija, entonces de trece a catorce años, admiraban al inglés y le consideraban como un ser extraordinario.