El dolor paraguayo
El dolor paraguayo Un hecho notable, de que algunos se felicitan, es la resistencia del obrero paraguayo, demostrada en los obrajes y en los yerbales, donde se la explota a fondo, mientras que la mano de obra resulta inferior y más cara en tareas menos rudas. No es este el lugar de describir el infierno de la esclavitud yerbatera[25], atizado por compañías riquísimas, que pata aumentar sus criminales lucros han inventado el sistema de la deuda forzosa e inamortizable, bajo la cual sucumben, prisioneros año tras año, los infelices trabajadores. Un sistema análogo se adopta en las casas de baja prostitución; la desesperada mujer que entra en una de ellas no sale más, como no sea para entrar en otro prostíbulo, siempre con su deuda inicial encima, igual que el grillete de un condenado a quien se transporta de un presidio a otro. Las prostitutas están obligadas a comprar la ropa y los alimentos a su patrona. Lo mismo se hace en los yerbales; una vez preso, se puede asegurar que el obrero no ve ya un centavo de su jornal; tiene que dejarse robar en los boliches donde el negrero da generosamente carne podrida y caña consoladora.
