El dolor paraguayo
El dolor paraguayo Sea nuestro ejemplo típico la Industrial Paraguaya.
Empezó con 400 000 pesos.
¿Quién no sabe las combinaciones de la Industrial para apoderarse de las tierras, los yerbales convertidos en campos y los campos convertidos en yerbales, los montes y los ríos desapareciendo del mapa y surgiendo a cien leguas de donde tenían que estar, los remates y las ventas, no de terrenos sino de agrimensores y de jueces? A mi vista está un plano del departamento de Villa Concepción, documento curioso en que se marca el escamoteo de doce leguas de yerbales por medio de rectificaciones de mensura en propiedades anteriores, a fin de reclamar la compensación de un nuevo yerbal de doce leguas que se trataba de pescar sin desembolsar un centavo. Y la estafa se hizo, y mil como ella. Pero lo terrible es que el Estado, que no supo defender el territorio, ni sabe hoy siquiera que la Empresa contrabandea a la Argentina millones y millones de arrobas, no supo ni sabe proteger la carne inocente de los ciudadanos. Y la Industrial lleva anualmente la cantidad de víctimas que necesita para llevar a cabo una de las más abyectas explotaciones del mundo moderno.
