El dolor paraguayo
El dolor paraguayo Notad que los salarios no han crecido mucho de quince años a esta parte, en tanto que el oro alcanza a 1500. ¡Naturalmente! La Industrial embolsa en oro su ganancia y cubre sus gastos en papel. Les conviene a ella y a las demás empresas exportadoras que el oro suba. Se han puesto de acuerdo con los usureros y el oro sube, y subirá hasta donde le plazca a esa partida de bandidos que nadie tiene el valor de meter en la cárcel.
Un cálculo sencillo, si se recuerda el número de bolsas que un atador despacha diariamente y las que transportan a una distancia media de 30 leguas una carreta o una chata, con el valor común del envase, da un precio máximo de 2,50 pesos para la arroba de yerba lista a ser exportada.
Y todavía este precio de costo es nominal. La Empresa paga los salarios en mercadería, robando un 300 por 100. (Mercaderías de contrabando en el Alto Paraná). No son estos negocios los de menos importancia a los ojos de la Industrial, que lanzó de sus casas a los vecinos de Tacurú-pucú para vender caña ella sola. Ahora la destila, la vende a 10 pesos el litro, y la revende al peonaje por medio de rameras que cobran 3 pesos la pulgada del alcohol. El obrero saca a crédito una camisa, la empeña y se la bebe, a cambio de unos minutos de olvido. ¡La Industrial ocupa todos los mostradores!