El dolor paraguayo
El dolor paraguayo A fuerza sin embargo de escarbar la memoria, saco a flote ciertos tópicos de X. Admiro la seguridad con que el doctor resuelve las más oscuras cuestiones, Para él ha encontrado el siglo XIX la clave de todos los enigmas. El materialismo de Buchner explica de un golpe los misterios que durante miles de años atormentaron a la humanidad. X compadece a los curas, a los espiritualistas, a los que sueñan todavía el más allá. ¡Pobres diablos! Debilidad de espíritu. El doctor suele también referir en largos períodos impecables y vacíos las diversas obras que proyecta escribir. Otras veces alude a los personajes que le fueron a ver durante la semana. Jamás menciona directamente sus nombres; los rodea de tinieblas. Así murmura: «donde está usted estuvo anteayer el señor secretario de la Dirección General de la Estadística», o si no, con más sigilo aún: «vino a consultarme una persona que desempeñó trascendental papel en los sucesos políticos de fines del 89». En cuanto a lo que estos señores dijeron… discreción absoluta.