Moralidades actuales
Moralidades actuales Pernales, más bruto que su jefe, tiene varias muertes de que arrepentirse, la mayor parte, es cierto, hechas en defensa propia. Es también bandido generoso. He aquí una anécdota entre mil: «El 22 de marzo de 1907 se metió, buscando refugio, en un cuarto habitado por una vieja; ésta, ignorando de quién se trataba, se puso a contarle sus penas: la iba a expulsar su propietario, a quien debía la suma de 300 pesetas. Sin decir una palabra Pernales salió, montó en su caballo, y se fue derecho a donde vivía el dueño, a quien, por la violencia, obligó a entregar 300 pesetas. Después volvió a casa de la pobre mujer, y la dio el dinero, diciendo simplemente: tome para pagar su deuda. En seguida se alejó, dejando que su favorecida se deshiciera en agradecimientos». Éste es el hombre no sé si preso o muerto por la guardia civil. Es de esperar que el Vivillo viva aún, siquiera por la fuerza del mote, y que continúe gobernando unas cuantas provincias.