Moralidades actuales
Moralidades actuales Analizad las virtudes viriles y descubriréis que se reducen a una: la esperanza. No serÃamos jamás constantes, heroicos, verÃdicos, pacientes, si no esperáramos, si no esperara nuestra carne, nuestra inteligencia, nuestro ser oculto, si no confiáramos, hasta durante la agonÃa, en los frutos del tiempo. El tiempo camina sin mirar atrás; todo le es permitido menos arrepentirse y deshacer su obra. No podemos más que avanzar. El Universo no retrocede. ¿Cómo no llenarnos de esperanza? ¿Cómo no adelantarnos a las posibilidades maravillosas? ¿Cómo no sentir la inminencia continua de lo nuevo, de lo que a nada se asemejará? CreÃamos que no se debe esperar sino en los dioses; que sólo ellos son sagrados. Error: todo es sagrado, todo colabora, puesto que todo vive. Somos sagrados en primer término; la naturaleza no nos ha revelado hasta hoy ningún factor tan prodigioso como el hombre. Admirémonos de nosotros mismos; esperemos en nosotros mismos. Aprendamos a venerar los misterios que encierra nuestro espÃritu y a fiarnos de su incalculable potencia.