Moralidades actuales
Moralidades actuales Y olvidemos también el mal y el bien que nos hicieron. Seamos bastante grandes para amar sin causa. Además, el hombre sincero merece sufrir. Por mucho que yerre, lleva en sà un átomo de esa cosa terrible: la verdad. La especie humana, con un pudor salvaje, se resiste a la verdad que la fecunda, y el hombre sincero padece la traición de los amigos, la persecución de los poderosos, y conoce el abandono y la miseria. Mas ¿qué valen sus molestias exteriores si se las compara con la divina exaltación de su alma? El que bebe en esa copa sublime no se cura nunca. Y poseÃdos de la embriaguez del bien, del vértigo del futuro, seguimos la marcha. Apartemos los ojos de la noche que se inclina; fijárnoslos en la aurora. Y si el pasado intenta seducirnos con su arma de hembra, la belleza, rechacemos la belleza, y quedémonos con la verdad.