Moralidades actuales
Moralidades actuales Las instituciones de beneficencia se multiplican y se perfeccionan. Las vemos crecer rápidamente. Cada vez remediamos en mayor escala la extrema miseria, la ignorancia y el vicio, el abandono de los niños, la vejez, la enfermedad, los accidentes del trabajo. Nótese que la acción individual, pese a los Carnegie y a los Morgan obstinados en hacerse perdonar, a fuerza de donaciones, sus monstruosas fortunas, es mucho menos importante que la acción colectiva. De una parte el Estado, sin dejar de invertir sumas inmensas en el aniquilamiento de las razas —presupuestos de guerra— dedica fondos cada vez más copiosos a la asistencia pública; de otra parte, el proletariado aprende a defenderse por sÃ, con el instrumento cooperativo, organizando servicio médico, dispensarios, sanatorios, reservas de toda clase para la lucha económica.