Moralidades actuales
Moralidades actuales —Me odia el Estado, y hace perfectamente. Como llevo dentro de mi cráneo un átomo de lógica absoluta, es decir, la chispa inicial que andando el tiempo y a través de la mecha inerte de las masas, concluye por hacer estallar las bombas, soy el enemigo del Estado. El Estado es práctico, y la lógica no lo es. El pensamiento en sà es una energÃa anarquista, puesto que no es pensamiento lo que sustenta el orden sino los intereses, y no cabe duda que si aplicáramos las reglas del buen sentido a la polÃtica, la sociedad se hundirÃa en una catástrofe espantosa. Antes, a nosotros, los intelectuales se nos quemaba vivos. En esta época aciaga se sigue otro sistema: se nos mata por hambre. Asà resulta que no puedo saldar con el mozo la miserable factura de una taza de café.
Alargué un billete de cinco pesos al intelectual, y me despedà cordialmente.