Moralidades actuales
Moralidades actuales En China resucita la agitación antiextranjera. En Tánger un fanático se remanga los brazos y enseña los puños a los cañones de la civilización. ¿Quién sabe? No hace mucho que otro exasperado lanzaba hasta Karthoum la horda de sus negros mastines y se permitía matar generales y emancipar, con las uñas y los dientes, un inmenso territorio. Y hace menos que unos cuantos miles de italianos, representantes forzados de la cultura europea, caían bajo la cultura abisinia. No eran ellos los feroces; iban a morir lejos de su tierra, porque nuestros soldados son aún demasiado cobardes para fusilar a sus jefes cuando hace falta; iban, como los niños españoles a Filipinas y a Cuba y los aldeanos rusos a la Manchuria, castrados por el miedo y atontados por la gritería de la farsa patriótica. No; los feroces eran los que se quedaban en casa, en sus despachos de ministro o de banquero, administrando los fondos.