Moralidades actuales
Moralidades actuales Hay un ejército incomparablemente más mortÃfero que todos los ejércitos de la guerra: la huelga, el anárquico ejército de la paz. Las ruinas son útiles aún; el saqueo y la matanza distribuyen y transforman. La ruina absoluta es dejar el mármol en la cantera y el hierro en la mina. La verdadera matanza es dejar los vientres vÃrgenes. La huelga, al suspender la vida, aniquila el universo de las posibilidades, mucho más vasto, fecundo y trascendental que el universo visible. Lo visible pasó ya; lo posible es lo futuro. Asesinar es un accidente; no engendrar es un prolongado crimen.
No importa tanto que la sangre corra. Los rÃos corren; lo grave es el pantano. El movimiento, aunque arrolle, afirma el designio eficaz y la energÃa. El hacha que os amputa una mano no se lleva más que la mano; mas si los dedos no obedecen a vuestra voluntad, estremeceos, porque no se trata ya de la mano solamente, sino de vuestra médula. La huelga es la parálisis, y la parálisis progresiva, cuyos sÃntomas primeros padece la humanidad moderna, delata profundas y quizá irremediables lesiones interiores.