Moralidades actuales
Moralidades actuales Pues bien, no sólo me consolé; le quedo profundamente agradecido. Me ha proporcionado usted la sensación exquisita de la gloria, del naciente rayo de la gloria.
¡No llevo dos años de escritor militante, y ya me plagian! Y no me plagia un cualquiera, sino el señor de Phocas, el refinado personaje de Juan Lorrain, el rival del no menos maravilloso Des Esseintes de Huysmans. Tener la certeza de agradar a alguien encanta; tener la certeza de agradar a un señor de Phocas, y de agradarle hasta el extremo de arrastrarle, a él, tan delicado y pulcro, a la tentación y al delito, es cosa soberbia. Gracias, distinguido señor.