Moralidades actuales
Moralidades actuales En vista de ello se sortean, aunque los favorecidos, doblemente canÃbales, se coman al piloto. He aquà la tragedia del juego en todo su esplendor romántico. Otros náufragos, agarrados a la mesa del bacará, sortean su destino y su honra, siempre con arreglo a la Constitución. Y en el espectáculo de estos vanos espectros perdidos en el océano de las ásperas realidades, y condenados a retardar la catástrofe final despedazándose equitativamente, palpitan aún sombrÃos fulgores funerarios.
Pero ¿qué resta del poema byroniano en la burguesa loterÃa, entretenimiento de solteronas después de cenar? Jugaditas cada semana o cada mes; partida de gastos varios: la loterÃa figura en la columna del teatro o de los cigarrillos. ¡Adiós riesgo del deshonor, de la miseria, del suicidio! ¡Adiós desesperación, dignidad y hermosura! La loterÃa nacional es la parodia, la caricatura doméstica de una pasión libre: codicia de pirata convertida en raterÃa de lacayo; hazaña de escaleras abajo, envilecida por la protección; libertinaje de Don Juan, reducido a onanismo metódico y prudente.