Peter Pan
Peter Pan Todos querÃan sangre salvo los niños, a quienes les gustaba por lo general, pero esta noche iban a recibir a su capitán. Los niños de la isla varÃan, claro está, en número, según los vayan matando y cosas asà y cuando parece que están creciendo, lo cual va en contra de las reglas, Peter los reduce, pero en esta ocasión habÃa seis, contando a los Gemelos como si fueran dos. Hagamos como si nos echáramos aquà entre las cañas de azúcar y observémoslos mientras pasan sigilosamente en fila india, cada uno con la mano sobre su cuchillo.
Peter les tiene prohibido que se parezcan a él en lo más mÃnimo y van vestidos con pieles de osos cazados por ellos mismos, con las que quedan tan redondeados y peludos que cuando se caen, ruedan. Por ello han conseguido llegar a andar con un paso muy firme.