Las flores del mal
Las flores del mal Lesbos
Madre de los juegos latinos y los deleites griegos,
Lesbos, donde los besos, languidecientes o gozosos,
cálidos como soles, frescos como sandías,
componen el adorno de las noches y los días de gloria;
Madre de los juegos latinos y los deleites griegos,
Lesbos, donde los besos son como las cascadas
que se lanzan sin miedo a las simas sin fondo,
y corren, a veces sollozando y a veces gorjeando,
tormentosos y secretos, bullentes y profundos;
¡Lesbos, donde los besos son como las cascadas!
Lesbos, donde las Frinés[70] se atraen unas a otras,
donde nunca un suspiro se quedó sin eco,
las estrellas te admiran, como a Pafos[71],
¡y Venus puede envidiar a Safo con toda razón!
Lesbos, donde las Frinés se atraen una a otra,
Lesbos, tierra de las noches cálidas y lánguidas,