Las flores del mal
Las flores del mal La mala suerte
¡Para levantar un peso tan grande,
Sísifo, haría falta tu valor!
Aunque trabajemos con buen ánimo,
el Arte es largo y el Tiempo corto.
Lejos de las sepulturas célebres,
hacia un cementerio recoleto,
mi corazón, como un tambor destemplado,
marca el paso de las marchas fúnebres.
—Más de una joya duerme enterrada
en las tinieblas y el olvido,
lejos de piquetas y de sondas;
más de una flor derrama sin gana
su aroma suave como un secreto
en las soledades profundas.