Paraisos artificiales

Paraisos artificiales

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Por lo demás, importa poco que se comprenda el motivo de esta dedicatoria. ¿Acaso es necesario, para satisfacción del autor, que cualquier libro sea comprendido, excepto por aquel o por aquella para quien se ha compuesto? En fin, para decirlo todo, ¿es indispensable que haya sido escrito para alguien? En lo que a mí respecta, me interesa tan poco el mundo de los vivos que, como esas mujeres ociosas y sensibles que envían, según se dice, por correo sus confidencias a amigos imaginarios, de buena gana escribiría sólo para los muertos.

Pero no es a una muerta a la que dedico este librito, sino a alguien que, aunque enferma, sigue en mí siempre activa y viviente y que ahora vuelve todas sus miradas hacia el Cielo, ese lugar de todas las transfiguraciones. Pues lo mismo que de una droga temible, el ser humano goza del privilegio de poder obtener nuevos y sutiles placeres del dolor, la catástrofe y la fatalidad.

Verás en este cuadro a un paseante sombrío y solitario, sumido en el movedizo mar de las multitudes y enviando su corazón y su pensamiento a una Electra lejana que hace poco enjugaba su frente sudorosa y refrescaba sus labios apergaminados por la fiebre, y adivinarás la gratitud de otro Orestes, cuyas pesadillas velaste con frecuencia y cuyo espantoso sueño disipabas con leve y maternal mano.

C. B.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker