Poemas en prosa
Poemas en prosa Tal espectáculo había llenado de bruma el paisaje, y el gozo tranquilo en que se solazaba mi alma, antes de haber visto a los hombrecillos, había desaparecido por entero; me quedé mucho tiempo triste, repitiéndome sin cesar: ¡Conque hay un país soberbio en que al pan le llaman “pastel”, golosina tan rara que basta para engendrar una guerra perfectamente fratricida!».