Leyendas
Leyendas Sólo un mortal; vedle allí. Sus ojos desencajados están fijos con una mirada estúpida en la sangre que tiñe sus manos; en balde, saliendo de su inmovilidad y embargado de un frenesí terrible, corre a lavárselas en las orillas del Jawkior; bajo las cristalinas ondas , las manchas desaparecen; más apenas retira sus manos, la sangre, humeante y roja, vuelve a teñirlas. Y torna a las ondas, y torna a aparecer la mancha, hasta que el cabo exclama con un acento de terrible desesperación:
-¡Siannah! ¡Siannah! la maldición del cielo ha caído sobre nuestras cabezas.
¿Conocéis a ese desgraciado a cuyos pies hay un cadáver y cuyas rodillas abraza una mujer? Es Pulo-Dheli, rey de Orisa, magnifico señor de señores, sombra de Dios e hijo de los astros luminosos por la muerte de su hermano y antecesor.
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