Leyendas

Leyendas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

     -¡Efectivamente es raro! Yo quiero mucho a mi Medoro -dijo dándole un beso en el hocico al enteco y legañoso faldero, que gruñó sordamente-: pero si se muriese o me lo mataran, no creo que me volvería loca ni cosa que lo valga.

     Mi asombro rayaba en estupor; aquellas gentes no me habían comprendido o no querían comprenderme.

     Al cabo me dirigí al señor que tomaba té, que en razón a sus años debía de ser algo más razonable.

     -Y a usted, ¿qué le parece? -le pregunté.








👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker