Leyendas
Leyendas - A propósito de aventuras extraordinarias-exclamó al verle uno de los monteros de don Dionís, dirigiéndose a su señor, ahí tenéis a Esteban, el zagal que de un tiempo a esta parte anda más tonto que lo que naturalmente lo hizo Dios, que no es poco, y el cual puede haceros pasar un rato divertido refiriendo la causa de sus continuos sustos.
¿Pues qué le acontece a ese pobre diablo, inquirió don Dionís con aire de curiosidad picada?
¡Friolera!, añadió el montero en tono de zumba, es el caso que, sin haber nacido en Viernes Santo, ni estar señalado con la cruz, ni hallarse en relaciones con el demonio a lo que se puede colegir de sus hábitos de cristiano viejo, se encuentra, sin saber cómo ni por donde , dotado de la facultad más maravillosa que ha poseído hombre alguno, a no ser Salomón, de quien se dice que sabía hasta el lenguaje de los pájaros.