Rimas y leyendas
Rimas y leyendas Como ya vimos, Bécquer tuvo contacto desde muy joven con autores románticos españoles y extranjeros por medio de la biblioteca de su madrina, Manuela Monnehay. Allí pudo leer a Chateaubriand, Hugo, Musset (entre los franceses), a Byron, a Hoffmann y, desde luego, a Espronceda, entre otros muchos autores. De los estudios literarios que realizó se puede destacar la influencia clasicista de Alberto Lista y del poeta sevillano Francisco Rodríguez Zapata (sobre el magisterio estético de éste sobre Bécquer ha escrito M. Ruiz Lagos un documentado estudio). A la muerte de Lista, Bécquer le dedicó una oda, que se incluyó en una «Corona poética a Lista» (que luego publicó Gamallo Fierros y se imprimió en 1849). Cuando Bécquer tiene tan sólo doce años redactará este escrito de factura clasicista (Lista murió en el año 1848), que fue inicialmente dado a conocer por Santiago Montoto en el año 1929. Una «Oda a la señorita Lenona» (del año 1852) nos muestra todavía el estilo clasicista del poeta.