Rimas y leyendas
Rimas y leyendas La trayectoria poética de Gustavo tiene tres épocas: hasta 1855, etapa de formación clasicista o neoclásica, en Sevilla y bajo el influjo, sobre todo, de RodrÃguez Zapata. Al mismo tiempo, afición a lecturas románticas (Espronceda, Zorrilla, Byron, Musset, Victor Hugo, etc.). De 1855 a 1860, asimilación de la tendencia anti o posromántica (Larrea, Campoamor, Selgas, Trueba, Arnao, Aguiló, Barrantes, etc.), e ingreso en El Correo de la Moda, con la incorporación subsiguiente al movimiento filogermanista (Sanz, Selgas, Dacarrete, Ferrán, Ruiz Aguilera, etc.), con originales y traducciones de Goethe, Uhland, Rückert, Grün, etc. A partir de 1860, aceptación de la poética de Augusto Ferrán, continuada por V. Ruiz Aguilera y M. de Paláu, que compaginaba y unificaba el cantar andaluz y el Lied germánico. Gustavo estiliza el cantar, dándole un giro dolorido y amargo muchas veces, debido a los desgraciados sucesos de su vida amorosa. Podemos decir que Bécquer sintetiza asà lo clásico y lo romántico, lo romántico y lo anti o posromántico, lo germánico, lo byroniano, lo oriental y lo andaluz.[11]