Toledo
Toledo El resto de la capilla nada ofrece digno de atencion; su bóveda está cruzada por nervios resaltados, y sobre el retablo del altar hay un lienzo que representa la Crucifixion de Nuestro Señor Jesucristo, pero que apenas se distingue entre las sombras que oscurecen esta parte del templo.
A los piés de las naves laterales existen otros dos cuadros, que con el que se ve sobre la puerta de la capilla del Pilar completan el número de los que guarda esta Iglesia, con mérito suficiente para ser recordados. De estos los primeros, que están firmados por Antonio Pizarro, el uno la Vapulacion de San Acasio y compañeros mártires, y el otro la Crucifixion de los mismos, y en el último, que es de grandes dimensiones y digno de estima por mas de un concepto, se contempla la aparicion del Salvador resucitado á sus discípulos en el castillo de Emaus, obra de Mateo Gilarte.
El esterior de la Iglesia carece de mérito, y solo pueden mencionarse de él, aunque de paso, la torre, coronada por un chapitel de plomo, que es muy sencilla, y la portada que sirve de ingreso al templo, la cual es de piedra, pertenece al órden dórico, pero bastante adulterada, y contiene en una hornacina las estátuas de los Niños Justo y Pastor.