Toledo
Toledo Del antiguo no queda otro vestigio que los postes que dan nombre á la plazuela en donde se encontraba, y señalan el lugar en que estuvo colocado el altar mayor de la destruida Iglesia.
La fábrica, levantada por los jesuitas en el siglo pasado sobre el terreno en que segun la tradicion existieron las casas de Estéban y Lucia, padres de San Ildefonso, pertenece al órden Dórico, aunque asi en su fachada como en su interior se nota aun la huella del mal gusto que Churriguera y sus discípulos entronizaron años antes en toda España.
Segun noticias, parece que sus fundadores tomaron por tipo al erigir esta Iglesia la que posee la misma Compañia de Jesus en Roma; suntuosa fábrica dirigida por Vignola primero, y despues por el no menos entendido arquitecto Giaccono de la Porta.
Aun cuando la pesadez y profusion de algunos de sus adornos le roban la sencilla magestad, propia de este género, no carece su esterior de cierta suntuosidad y armonía que le prestan sus proporciones, que son grandiosas, al par de la disposicion de las lineas que la trazan; las cuales, despejadas de la inútil ornamentacion que las ofusca, son puras euritmicas y severas.