Toledo
Toledo Los altares nada ofrecen de notable; incluso el mayor que lo forma un tabernáculo, de madera pintada imitando mármoles, colocado sobre una graderÃa en la que apoyan sus rodillas dos ángeles de tamaño natural, tallados en bulto redondo y dorados.
Sirve de fondo á este tabernáculo, y ocupa todo el testero de la Iglesia, un gran fresco debido á un artista ignorado en el que, con gran conocimiento de la perspectiva y una completa falla de armonÃa y vigor en el colorido se representa un colosal retablo de mármoles y bronces, con estátuas de Santos de la Compañia en los intercolumnios y un cuadro en el centro donde se ve al Santo Arzobispo de Toledo, Ildefonso, en el acto de recibir la casulla de manos de la VÃrgen.
La sacristÃa, que corresponde por su capacidad y ornatos al resto del templo, es la parte de este que se encuentra mas sobrecargada de hojarascas y adornos de mal gusto.
Los objetos de arte que encierra esta parroquia son bien pocos, pues varios cuadros notables de Rivera, el Greco y Blas de Prado que en ella se encontraban hace algunos años, fueron llevados á Madrid, en cuya Academia de Nobles Artes existen algunos.