Toledo
Toledo El coro, que es alto y se encuentra bajo la última bóveda de la nave principal, contiene una sillería de escelentes maderas, trazada con gusto y apreciable por la pureza de estilo y gallardía de la disposicion. Se divide en alta y baja, y en particular las cincuenta y cinco sillas de la primera, de las que cada una contiene en el respaldo una figura de relieve, merecen el aprecio de las personas de gusto. En igual caso se encuentra el facistol, obra del mismo inteligente y desconocido artista.
Rodean los muros, de donde arranca la bóveda que sostiene el coro, un gran número de imágenes de Santos de la órden, tallados en madera y de algun mérito. Pero ni estos ni la Gloria pintada al fresco, debida al renombrado P. Maino, pueden gozarse por faltar la luz en donde se encuentran.
La sacristía corresponde en sus proporciones y su estilo arquitectónico al del suntuoso templo de que forma parte, encontrándose á su izquierda una capillita dedicada á Santa Inés, obra perteneciente al género ojival, y sin duda resto de la primitiva fábrica. Encuéntranse en ella algunas sepulturas de personas notables, entre ellas la de D. Alonso Carrillo de Toledo y su hijo D. Alvaro Carrillo de Guzman, que falleció el año de 1303.