Toledo
Toledo Becquer emprende en junio de 1857 su gran proyecto fallido: la Historia de los templos de España. Todo comienza cuando, junto a Juan de la Puerta Vizcaíno, inicia los trámites para la preparación de esta monumental obra, lo cual requiere el reclutamiento de notables eruditos en el campo de la historia, las artes y la literatura. Fundado en su conocida afición por la arquitectura, en la corriente de evocación y recuperación románticas de las ruinas del pasado, muy en la línea de Chateaubriand, así como en la importancia de la religión en la concepción vital y poética becquerianas, nuestro autor depositó todas sus ilusiones en el rescate de edificios que tornaban a ser mucho mas que un conjunto de piedras, eran la representación fidedigna de la tradición española.
A principios de agosto de 1857 sale a la luz la primera entrega de la Historia de los templos de España: Toledo, con la protección de la reina Isabel II. La parte correspondiente a la catedral fue preparada por Manuel de Assas (con una primera parte donde, a través de la historia de los sucesivos prelados, asistimos a una instructiva visión de las luchas de poder en que se vio inmersa la Iglesia Católica) y Becquer se encarga del resto de templos de Toledo, donde intenta la unión de lo religioso, lo histórico, lo arquitectónico y lo poético.
