Toledo
Toledo SAN ELADIO, desde principios del año 615 hasta principios del 633. Este gloriosÃsimo Prelado fué ilustre, no solo en lo eclesiástico, sino tambien, y antes, en lo civil y en lo polÃtico. Teniendo en el real palacio el honorifico cargo de Presidente ó Gobernador de los negocios públicos, vivia en medio de la córte como en un desierto; reunia con el trage del siglo, las virtudes de un monge; y separábase con frecuencia del bullicio y tráfago de los negocios, para retirarse sin pompa ni criados al Monasterio Agaliense, no solo á tratar con los monges, sino mas bien á emplearse en humildes labores, hasta el punto de mezclarse con los religiosos para recoger y acarrear hastillas al horno. Iba cada dia creciendo el fuego de amor de Dios que ardia en su corazon, y aumentándose su inclinacion á la soledad, hasta que por fin, despreciando las pompas, honores y demas vanidades humanas, se retiró del siglo para hacer por voto entre los cenobitas, lo que antes ejecutaba por mera devocion. Los monges del Agaliense, conociendo sus eminentes cualidades, no tardaron mucho tiempo en elegirle por su superior. Andando el tiempo, pasó desde la dignidad de Abad á la de Metropolitano de Toledo; en la cual permaneció firme en el desprecio de los bienes temporales que al entrar en el Monasterio habia renunciado; siendo tanta su liberalidad para con los pobres, que entre ellos repartia todos sus bienes.