Toledo
Toledo La conducta del Archiduque Alberto en Portugal fué tan del agrado del Rey D. Felipe, que le encargó el gobierno de los Paises—Bajos (cuyas siete Provincias—Unidas acababan de separarse del mando de nuestro Monarca, y la suerte de las restantes dependia del inseguro éxito de una guerra dispendiosa) esperando que con sus talentos y sabia administracion llegaria á hacer tomar el mejor sesgo posible á tan complicado asunto.
D. Alberto, antes de salir de España, consiguió que el Rey pusiese en libertad y devolviese los bienes á Felipe Guillermo de Nassau, hijo primogénito del último Príncipe de Orange, creyendo que este acto de clemencia, seria útil á la causa del Monarca español conciliándole la benevolencia de las Provincias—Unidas.
Salió de España dejando el gobierno de la diócesis toledana á su vicario D. García de Loaysa y Giron.
Resuelto á hacer uso á la par de las armas que de la política pasó á Luxemburgo el año de 1596 é inauguró la campaña con la toma de Calais, de Ardra, ciudad distante tres leguas de la anterior, y aunque pequeña muy fortilicada por el arte y por la naturaleza, y de Hulst, plaza no menos importante: despues ganó á Ambian, capital de Picardia.