Toledo
Toledo Si el Capela fué una prueba de la alta estimacion que merecia este Prelado en el órden gerárquico eclesiástico, el de Virey de Nápoles que le confirió Felipe IV atestigua que no era menor el aprecio y confianza con que le miraba el Monarca español, al conferirle un gobierno sumamente espinoso y grave, reservado por lo comun á las altas capacidades políticas y administrativas. El Cardenal de Borja correspondió dignamente á las miras del gobierno español, cuyo dominio pareció sumamente suave á los napolitanos, egercido bajo las formas paternales de nuestro Prelado.
¡Lástima fué que persona de tan eminentes prendas, y en tantos y tan diferentes difíciles cargos probada, no tuviese apenas tiempo de sentarse en la Silla Metropolitana de Toledo!