Toledo
Toledo Antes de sentarse en la Silla Metropolitana de Toledo, habia sido Dean de la misma catedral, á cuya dignidad unió por sus especiales merecimientos el de Cardenal de la Santa Iglesia Romana.
Elevado al Pontificado toledano en 13 de setiembre de 1755, se consagró con celo al lustre de su diócesis, y especialmente al bien de sus feligreses. Su caridad era tan insigne, rayaba tan alto, que se privaba voluntariamente de todas las comodidades, á que por sus principios y educacion estaba acostumbrado, a fin de poder socorrer con mas holgura á mayor número de pobres y desvalidos. Su mesa se vió reducida á lo mas preciso para vivir; pues su ardiente amor á los pobres no le permitia gastar de sobras sus rentas que consideraba como el patrimonio de los infelices.
Con estos antecedentes se comprende fácilmente la humildad, casi diremos escesiva, del enterramiento que ordenó á su muerte ocurrida el 26 de marzo de 1771. Su tumba fué abierta en el suelo mismo en la bóveda dentro de la clausura del convento de Capuchinas, donde tienen las religiosas su panteon, al lado del sepulcro del Emme. Sr. D. Pascual de Aragon, sin distintivo ni epitafio alguno.
D. FRANCISCO III ANTONIO LORENZANA.—Desde 12 de marzo de 1772 á 22 de diciembre de 1800.