Toledo
Toledo A la muerte de Fernando VII, sus opiniones, en que se manifestó inflexible, le apartaron del nuevo órden de cosas inaugurado con el reinado de Isabel II.
Asi es que vivió como arrinconado en el palacio Arzobispal de Toledo, hasta que á los 30 de enero de 1836 pasó á mejor vida. Su cadáver fué depositado en una humilde fosa abierta en medio del pavimento de la capilla de San Pedro, cubierta con una modesta losa de mármol blanco, en la cual se lee en caractéres romanos de bronce, embutidos en la piedra, el siguiente epitafio:
HIC JACET EMMUS D. D. PETRUS DE INGUANZO ET RIVERO.
S.R.E. CARDIN. ARCHIET. TOLET,
VIR PIETATC AC SAPIENTIA CONSPICUUS.
VERAE RELIGION. AMORE SANIORIS DOCTRINAE
ET ECLESIAE DISCIPLINAE, ZELO ILLUSTRIS,
MISERICORDIA IN PAUPERES PROECLARUS R. I. P.
D. JUAN IX JOSÉ BONEL Y ORBE.—Desde 4 de octubre de 1847 á 11 de febrero de 1857.
Nació á los 17 de marzo de 1782 en el pueblo de Pinos del Rey, provincia y diócesis de Granada. Consagróse á la carrera eclesiástica, que hizo con gran lucimiento en aquella Universidad.