Toledo
Toledo La córte de Portugal hallábase en aquel magnífico puesto, y tanto el Príncipe Regente D. Juan, como su augusta esposa la Infanta de España Doña Carlota Joaquina de Borbon, recibieron al P. Cirilo y le hicieron distinciones poco comunes. Entonces, es decir, cuando acababa de saberse en Rio Janeiro el afortunado regreso á nuestra patria del Rey D. Fernando VII, la Infanta Doña Carlota Joaquina, concibió el proyecto de casar á sus dos hijas Doña Maria Isabel y Doña Francisca de Asis con sus augustos hermanos, el Rey Fernando y el Infante D. Cárlos, y para tratar de negocio tan grave, sin embargo de la bien merecida confianza que tan respetabilísima señora tenia en el benemérito general D. Gaspar de Vigodet, llegado ya entonces á Rio Janeiro, libre de las fuerzas de Buenos-Aires, y conforme estas habian pactado en la capitulacion de Montevideo, quiso encargar la mision confidencial á sus augustos hermanos al P. Cirilo; le entregó los retratos de las señoras Infantas, y embarcado en noviembre de 1814 con el general Vigodet, llegó á Cádiz á principios de febrero de 1815.