Toledo
Toledo D. Fernando III, el Santo, donó al Arzobispo Don Rodrigo todo lo que se llamaba á la sazon Adelantamiento de Cazorla, grande estension de tierras que el mismo Prelado habia conquistado en una de sus repetidas cruzadas contra los sarracenos, para las cuales estaba autorizado por el Papa, territorio que comprendia los pueblos de Pelestoya, la Era, Agosino, Fuente Julian, Torres de Lago, Higuera, Mabuela, Arcola, Dos—Hermanas, Villamotin, Niebla y Cazorla con Quesada.
Despues acá casi todos los Reyes hicieron algunas donaciones, mas ó menos importantes, que fuera interminable enumerar.
Ademas de los Monarcas y Príncipes, tambien los particulares de todas las gerarquías contribuyeron con sus liberalidades al aumento de riqueza y esplendor de la insigne Catedral toledana; porque este gran símbolo de la suerte y vicisitudes de la Religion y aun de Estado en sus diversas épocas, habia de ser obra, asi en su entidad moral, como en su parte material, de todos los siglos y generaciones, de todas las clases y representaciones sociales, y de todas las escuelas y gustos en lo artístico, como iremos viendo.