Toledo
Toledo Dotada con señorios, propiedades, derechos y rentas de grandísima cuantía, que desde los tiempos de la reconquista hasta el siglo pasado fueron constantemente en aumento, y ejerciendo su jurisdiccion en tan dilatadas comarcas, y confirmado ademas por repetidas declaraciones su eminente título de Primada de las Españas; natural era y muy conveniente y hasta necesario que en los ejercicios del culto católico, de suyo tan magestuosos, ostentase la mayor pompa y magnificencia. Asi es que desde un principio fué ya muy numeroso el personal del Clero en sus diversas categorías, y dotado ademas de una manera asaz pingüe, a fin de que correspondiese dignamente, asi á las funciones á que estaba consagrado, como á la eminencia de la Iglesia á que se hallaba adicto.
El Arzobispo Don Bernardo á luego de recibir la primera dotacion hecha por el Rey Don Alfonso, de que hemos hablado, se apresuró á formar; contando con el beneplácito del Monarca, su Cabildo compuesto, á parte de treinta Racioneros, de veinte y cuatro Canónigos mayores, y seis menores con sus Dignidades.