Toledo
Toledo Ahoguen, empero, en nuestros pechos semejante disgusto, la admiracion, el entusiasmo, el orgullo con que saludamos al nuevo templo que vamos á ver cómo se levanta lenta, pero magestuosamente, de entre aquellas respetables ruinas.
CUARTA ÉPOCA.
La nueva Catedral, que es la que de presente nos asombra y arrebata, no fué obra de una sola generacion, ni de un solo siglo y ni siquiera de una sola escuela: todas las generaciones, todos los siglos que se han sucedido desde S. Fernando, y asimismo todas las escuelas que en el trascurso de estos tiempos han predominado, todas las generaciones, siglos y escuelas han puesto su piedra, han marcado su paso, han impreso su sello en ese verdadero monumento de monumentos.
