Toledo
Toledo Constituyen la parte baja de este muro ocho arquitos góticos muy esbeltos, sostenidos en la fachada interior por pilares de pizarra negra embutidos en otros que sirven de division á los arcos. Estos son abiertos y calados para dar paso á la vista desde las naves laterales al Presbiterio, pero con rejas para seguridad del sagrado recinto. Por sobre de este cuerpo bajo en que abundan los adornos propios del género gótico, corre un friso lleno de óvalos con escudos de las antiguas armas de Leon y Castilla, todo dorado. Sobre este friso descansa otro cuerpo de arquitectura en que los ocho arcos bajos son reemplazados por otras tantas hornacinas ocupadas por estátuas de Prelados casi del tamaño natural, sobre repisas de caprichosos mascarones. Asi las hornacinas como el campo sobre que están, se ven atestados de estatuitas y adornos entrelazados, siempre variados, y dorados todos.
Sobre esta série de Prelados se levantan otras dos de Santos y de estatuitas, de menor tamaño, colocadas en dos órdenes de huecos calados, de óvalos ochavados y de arquitos ojivos, partidos por pilares negros. El remate consiste en pirámides crestadas sobre que se destacan ángeles en actitud de volar.