Toledo
Toledo Era necesario ir á buscar la luz que se echaba de menos, por la parte de la bóveda; pero esta con la reunion de las aristas y nervios de aquella parte principal del grandioso edificio, formada en aquel punto la clave maestra á que nadie, al parecer, podria atreverse tocar. Atrevióse, sin embargo, nuestro arquitecto, y no solo tocó á ella, sino que la rompió por completo, destruyendo las aristas confluyentes hasta el formero de enfrente, supliendo lo que en las reglas comunes del arte podria llamarse clave natural, con otra hija de su artificio é invencion. No describiremos en sus detalles ese ingenioso artificio, al cual despues de mas de cien años de existencia sin la menor alteracion ni movimiento, nadie osará negar solidez y estabilidad. Fáltannos los conocimientos necesarios para ello, y por otra parte seria empresa agena á la naturaleza de esta publicacion. Solo diremos á los inteligentes que vayan á estudiar esta obra arquitectónica de las mas atrevidas que se hayan egecutado jamás, contemplándola sin prevencion de ningun género. Lástima es que el churriguerismo del Altar allí construido, ese género mirado con horror por la generalidad de los artistas, distraiga el ánimo de la admiracion que se merece la verdadera maravilla del arte que hay alli, y es el rompimiento de la bóveda en su clave maestra, reemplazada por un anillo.