Toledo
Toledo El escultor—arquitecto quiso significar el fin á que este óvalo estaba destinado, y por este, sin duda, lo rodeó de nubes y serafines y aletoncillos y de rayos, dando, en medio de ese confuso amontonamiento de objetos, una idea de la aparicion de Dios á Moisés en el Sinai. Ademas puso alrededor los cuatro Arcángeles, San Miguel, San Gabriel, San Rafael y San Uriel, como rindiendo homenage y acatamiento al Rey de Reyes. Enfrente de esta abertura hay un sol radiante de bronce dorado, cuyos destellos entre nubes y ángeles y serafines alcanzan á la ornamentacion antes descrita. Este sol, punto cardinal de todo el Retablo, tiene sobre si un templete ó salon dórico que á lo lejos figura tener mucho fondo, sin embargo de no contar realmente mas de 4 piés, y causa mucha ilusion, por estar en él atinadamente aplicadas las reglas de la perspectiva, habiéndose sacado gran partido, para producir los lejos, del mármol oscuro de Saelices, hábilmente adoptado para los fondos y perfiles. La cornisa remata con una bóveda en arista tambien en perspectiva. Ocupa la parte interior de este templete la Cena de Jesucristo rodeado de sus DiscÃpulos, con figuras mayores del natural.