Toledo
Toledo Otra oposicion muy sensible para Elipando fué la que halló en las montañas de Liébana y Asturias, á donde se habian refugiado varios Obispos, siendo uno de ellos el de Osma, llamado Eterio, quien se opuso abiertamente apoyado por otros dos Beato y Felix, á la novedad que por aquella region trataba de difundir el metropolitano de Toledo. Este escribió una carta á un Abad denominado Fidel, quejándose altamente, no tanto del obispo Eterio como de otros, porque Eterio era mozo y (segun él) engañado por malas compañias de ignorantes y cismaticos; dirigiendo tan fuertes epitetos á Beato, que era su principal antagonista, calificando su sentir heregía Bealiana, denominándole, entre otros mil dicterios, Antifrasio ó Beato por antífrasi, dando á entender que nada tenia de beato ó sea bienaventurado, y llamándole maestro de Alcuino, y de todos los demás que se le oponian. Sentia en el alma Elipando que los residentes en Asturias no hubiesen acudido á consultarle, cómo lo hizo Ascario ó Ascarico, metropolitano de Galicia, y que no solo no conviniesen con su opinion; sino que hasta pretendieran enseñarle y corregirle. Asi en su carta se leian las notables frases siguientes: ¿Cuando se oyó decir que los montañeses de Liébana enseñen á los toledanos? Con todo, no he querido dar cuenta á los Obispos, deseando que antes se arranque de raiz ese mal, y esperando lograrlo, al modo que con la gracia de Dios, y ayudado de mis hermanos desterré de la Bética el error que los migecianos tenian acerca de la Pascua y otros puntos. Procura pues, Fidel, enadecerte en el celo de la fé para arrancar de esa tierra la heregía Beaciana, como por sus siervos ha destruido Dios la Migeciana; pues me será ignominioso que se llegue á oir en la jurisdiccion de Toledo el mal que anda. Y si en esto te portares con tibieza, juntaré á los Obispos, y te será ignominioso el esponerte á ser reprendido.—Segun el contesto de la carta parece haber sido Fidel uno de los primeros á quienes el prelado toledano procuró persuadir, pues muestra mucha amistad y confianza en el; y siendo mas probable que se valiese de aquel en quien tuviese mayor seguridad. Hubo de escribir esta carta en el año de 785.