Toledo
Toledo Dos estátuas. No nos hemos olvidado de dos objetos de gran valia artística que se encuentran en el respaldo del Coro. ¿Y cómo podrian pasar desapercibidas las dos estátuas de la Inocencia y de la Culpa, magníficas tallas en alabastro, hechas con su acostumbrada maestría por el célebre Nicolás Vergara, el viejo, á mediados del siglo XVI, en tiempos del Arzobispo Siliceo? Son de cuerpo entero, altas como de una vara, revelando la una con su desnudez y el cordero echado á sus piés, su puro candor, y la otra con su vestido y su apostura la malicia que abriga, y como la vergüenza que esperimenta. Una y otra están colocadas en dos nichos esbeltas, adornados de columnas estriadas en que descansa una cornisa en arco, teniendo por remate las armas del Cardenal Siliceo. Encuéntranse en el Tras—Coro á uno y otro lado del reverso del gran medallon del testero, y son sin duda alguna lo mejor que hay en el perimetro esterior del Coro.