Toledo
Toledo Las dos divisiones colaterales de la fachada están separadas hasta el remate, de la central que acabamos de describir, por dos récios pilares cuadrangulares de sillería bien labrada, sembrados de arriba á bajo de arcos de junquillos y con diez estátuas del tamaño natural, asaz regulares que representan Santos, Patriarcas, Profetas, Reyes y Arzobispos. Esas divisiones tienen tambien tres cuerpos de arquitectura, y guardan en todo la debida simetría é igualdad con la central, faltándoles, empero por fortuna, el frontispicio triangular que hay en esta. Tampoco tienen série alguna de estátuas en correspondencia con la Cena. Por lo demas, estas dos divisiones de la portada cobijan asimismo sus respectivas puertas que son las del Juicio y la de los Escribanos, de que hablaremos despues. En el segundo cuerpo hay una cosa especial, y es una série de cinco arcos de fábrica moderna que corren sobre una zona de arquitos con junquillos resaltados, y contienen imágenes de Santos. En el tercer cuerpo campea decididamente, la escuela greco—romana, con sus galerías de cinco arcos con sus correspondientes columnas del órden jónico, á que se une, no sabemos cómo ni por qué, un antepecho calado al estilo gótico, estilo que vuelve á aparecer encima en una série de arcos con junquillos de realce, sobre los cuales descansa el coronamiento general que arriba indicamos. Contribuye á dar mayor magestad á esta suntuosa portada, un átrio cerrado por una verja de hierro sostenida de trecho en trecho por pilares almohadillados y coronados por jarrones de piedra blanca que contienen ya frutas, ya flameros. A los estremos hay las estátuas de San Eugenio y San Ildefonso con vestiduras pontificales, del tamaño natural y de la misma piedra blanca, cobijadas por sus correspondientes hornacinas de berroqueña.