Toledo
Toledo Las diez tablas del retablo las pintó en 1316 Juan de Borgoña, quien dió en ellas una prueba de lo que adelantaba y se perfeccionaba el gusto aleman con los buenos ejemplos de la escuela italiana. En esta Capilla y en su suelo hay muchas sepulturas de personas notables en su tiempo, segun las inscripciones que se conservan y otras que desaparecieron al renovar el solado del templo; pero existen dos sepulcros dignos de fijar la atencion de los visitadores. El uno, el del lado del Evangelio, es de gusto plateresco muy delicado, siendo notable la estátua yacente, en alabastro, de Don Fernando del Castillo, Obispo de Bagnorea y Canónigo de esta Catedral, que murió en 1521, restaurador de la Capilla, cuyo fundador fué seguramente el Cardenal Gimenez de Rada, al tiempo de construirse este templo. El otro es completamente árabe, con su elegantísimo arco de herradura, con sus riquísimas y afiligranadas labores de alharaca, como las de la Alhambra, y con la dedicatoria: á la Madre de Dios. A la Vírgen Maria en caractéres y lengua árabes, muchas veces repetida alrededor de su delicadísima cenefa. En el fondo de la hornacina se lee la siguiente inscripcion que es una muestra curiosa de los primeres vagidós de la poesia castellana.
AQUI: YAZ: DON: FERNAN: GUDIEL:
MUY: HONRADO: CABALLERO:
ALGUACIL: FUÉ: DE: TOLEDO:
Á: TODOS: MUY: DERECHURERO: